EQUINOCCIO
El viento de
otoño que viene a arrancar los miedos
lo caduco en
la rama, que ya está dicho, que ya está hecho.
El tornasol
del verde mezclándose en la paleta de hojas
que
entrecruzan el amarillo con el rojo, y volver a la tierra.
Apenas son
acariciadas por la brisa están listas para soltarse
sin
brusquedad se desprenden para emprender un vuelo.
La sutileza
de las alas meciéndose en el vaivén de un vals
sabiéndose
sueltas porque están sostenidas por una invisibilidad.
Un ritual
despide a las aves migratorias que dejan sus nidos
en ese adiós
hay una bienvenida al despojo.
En el centro
del árbol un intersticio comienza a expandirse
vaciando la casa, dejando que se limpie con ese aire nuevo.

