sábado, 3 de noviembre de 2012

El amor como medio y como fin, una puerta y un infinito. Con sus múltiples caras y colores anda circulando en todo y en todos, una fuerza invisible y poderosa...
Entregarse a experimentar las maravillosas posibilidades que ofrece, permitiendo que todo te inspire a ser y a hacer belleza. Entonces uno se enamora de Cortázar, de Klimt, de un niño hamacándose, de alguien que canta en la ducha de otro baño, de un baile, de una flor de jacarandá, de encontrarse un botón en la calle...
No hay mucho para explicar, ¿quién puede entender el amor más que viviéndolo? 




TE EXTRAÑO
Esperando que vuelvas de tu viaje
te recreo en imágenes y sensaciones,
en las tantas palabras que nos regalamos
en los suspiros que compartimos
en las tramas de novelas que tejemos
en los deseos que acallamos y hablan igual.
Aún sin llamarte siempre aparecés
te filtrás como esos vientos de invierno,
bajo las puertas
bajo las faldas
bajo las pestañas
bajo las mantas.
Tan allá lejos que estás y no hay distancia
basta con una mirada atenta,
a un gorrión
a una canción
a una flor
a un color.
Con la certeza de tu presencia me entrego,
plena y salvajemente, a extrañarte.

1 comentario:

  1. precioso, preciosa vos... me encanta el poema y las letras que le dan entrada, te quiero!

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