miércoles, 21 de mayo de 2014


Hay una danza que semeja el andar de un caballo
en unos pasos el baile del equino es desbocado
un caballo salvaje en un vasto campo virgen
con sus músculos firmes desplegados en libertad
con las crines levantadas por el viento de su velocidad
con la sangre bullendo entre el corazón y las patas…
¡Ay! que despliegue esplendoroso de ímpetu vital.
Luego alguien monta ese caballo, toma las riendas invisibles
es misteriosamente el caballo bravo y el jinete pertinaz
suavemente dirige esa potencia hacia una dirección
no tiene ningún mapa pero algo le viene a sostener las manos
sus piernas envuelven al corcel aunando los latidos
su cabello también se transforma en brisa acariciando sus mejillas…
¡Ay! que maravillosa unión fundida en la totalidad.

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OTRA DANZA, CON MÚSICA DE SUSURROS Y CARICIAS...


sábado, 17 de mayo de 2014




VES

Una vez que no había principio ni final
vino alguna ráfaga de lo que en verdad somos
y me mantuvo en vilo toda la noche y el día siguiente
y así seguimos en medio de la nada que es el todo.
Esa vez cada tanto también se sitúa en un pasado
aunque cuando la espiral gira no hay líneas de tiempo
y me veo sumergida en arroyos multicolores
y alguien me toca la espalda intentando una caricia.
Durante esa única vez supe que no podía prevenirme
que tampoco era necesario hacerlo ¿para qué?
y me lancé al bosque a buscarte y a encontrarme
y me sorprendí de saber que siempre había estado ahí.

lunes, 12 de mayo de 2014

LOS MIEDOS :

Hazle el amor a todos tus miedos:
Bésales su insistencia, sus manías,
sus rincones.
Muérdeles las penas, las excusas,
los fantasmas.
Devuélveles en obscenos susurros
sus pequeños estertores.
Con la piel erizada de tus silencios
redibújales los bordes.
¡Qué tiemblen al borde del llanto!
hasta que las piernas se les doblen.
Átalos a tus sueños,
amordázalos de visiones.
Que gire tu lengua, espiral endemoniada,
en torno a sus huecos trepadores.
Y si todavía persisten:
Respírales cerca, que sepan que estás,
pero no los toques
durante treinta segundos eternos
"no los toques"
¡y que se mueran
suplicando!

              J.T.