VES
Una vez que
no había principio ni final
vino alguna
ráfaga de lo que en verdad somos
y me mantuvo
en vilo toda la noche y el día siguiente
y así
seguimos en medio de la nada que es el todo.
Esa vez cada
tanto también se sitúa en un pasado
aunque
cuando la espiral gira no hay líneas de tiempo
y me veo
sumergida en arroyos multicolores
y alguien me
toca la espalda intentando una caricia.
Durante esa
única vez supe que no podía prevenirme
que tampoco
era necesario hacerlo ¿para qué?
y me lancé
al bosque a buscarte y a encontrarme
y me
sorprendí de saber que siempre había estado ahí.
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